Dudas y regionalizaciones avanzadas
April 2, 2006Síntomas de impaciencia en muchos frentes. En Caracas, El Universal titula: “Una semana después del alto el fuego de ETA, los cambios se hacen sentir”. Y agrega: “De hecho, los cargos electos del PP y la gran mayoría de los del PSE todavía no han prescindido de sus guardaespaldas”.
Gorka Landáburu no dice otra cosa a la BBC, con matices: “En nuestra vida de cada día no ha cambiado sustancialmente nada. Sigo acompañado de dos escoltas” ( .. ) “Estamos ante un proceso largo. Pero, por vez primera desde la muerte de Franco, al final habrá una mesa política sin la presión de las bombas ni el tiro en la nuca”.
A la espera de acontecimientos, Marruecos y Argelia se tiran a la cabeza la “regionalización avanzada” de España, utilizada como arma política arrojadiza en el conflicto del Sahara. En Casablanca, Al Bayane compara al Polisario con ETA y lo invita a seguir el “modelo” etarra y “abandonar la opción independentista” aceptando la soberanía marroquí, como Al Bayane estima apresuradamente, quizá que ha hecho ETA. En Argel, El Watan critica con prudencia a Miguel Ángel Moratinos, afirmando que “la situación no cesa de degradarse en el Sahara”, como consecuencia de las “concesiones” gubernamentales españolas. En Rabat, L’Opinion presenta como un acontecimiento el diálogo del Partido Istiqlal marroquí y el PP español. Istiqlal intenta “convertir” al PP a la “regionalización avanzada”, versión marroquí.
En París, Liberation advierte de otra dimensión de esa pugna Rabat / Argel: crece la presión indirecta sobre Ceuta y Melilla, cuando las migraciones subsaharianas amenazan con crecer de manera dramática. El Washington Post destaca en su primera página un reportaje muy trágico, que culmina con esta frase de Richard Sandell, del Real Instituto Elcano: “Las fronteras entre África y Europa se ha convertido en uno de los pasajes migratorios más peligroso de la historia”. Y España en primera línea de crisis.
En Londres, el Daily Telegraph publica un largo y entusiasta artículo sobre las tierras del Priorato y el delta del Ebro. A juicio del Telegraph por esas tierras está creciendo una colonia de expatriados ingleses y californianos más que satisfechos con la calidad de la vida: “Aquí no hay vinos malos” dice Rachel Ritchie. Encantada.