El jefe del Estado, el gobierno, la oposición de izquierda, los sindicatos, las asociaciones de estudiantes, universidades e institutos de enseñanza, se encuentran en estado de “convalecencia”, mal asumida la salida traumática y absurda de la crisis del Contrato primer empleo (CPE) [1 y 2], que no ha resuelto nada, ha agravado todos los problemas y ha confirmado el aislamiento europeo de Francia.