Alberto de Mónaco se dispone a reconocer públicamente la paternidad de una hija “oculta”, Jazmin Grace Rotolo, 14 años, hija del príncipe y Tamara Rotolo, ex camarera, californiana.
Alberto de Mónaco reconoció el mes de julio del 2005 la paternidad de Alexandre, hijo suyo y de Nicole Coste, ex azafata. Un año después de la muerte de su madre, el príncipe reconocerá “dentro de unos días”, según Le Figaro, ser el padre de Jazmin, fruto de una apasionada historia de amor, el verano de 1991, en la Costa azul, con una señora casada, joven y sola.
Desde entonces, los abogados de Tamara y el príncipe han prolongado una compleja, bizantina y finalmente feliz negociación. Tamara comenzó pidiendo una renta mensual de 9.500 dólares, exigiendo que su hija continuase viviendo en California. Los abogados de Alberto consideraron “exorbitante” tales exigencias.
Adolescente, Jazmin ha terminado por dar su opinión al respecto, dudando entre dos tentaciones. Escribir un libro más o menos escandaloso, que pudiera tener una versión cinematográfica. O abandonar California para instalarse cerca de su padre, en la Costa Azul.
Jazmin no ha tomado su decisión final. Pero los abogados de sus padres, en París y Nueva York, están negociando la puesta en escena final: el reconocimiento público, en las condiciones convenidas por Tamara y Alberto.
Desde hace años, la prensa rosa de Europa y América había seguido y contado la historia de amor de Alberto y Tamara. Pero el príncipe ha ganado varios procesos contra publicaciones que habían ido “demasiado lejos”. Le Figaro anuncia con mucho aparato la decisión principesca: Mónaco conocerá “toda la verdad”.