Balcanización de Europa y España
May 24, 2006El concepto “balcanización pacífica” es recibido con un entusiasmo muy comedido en toda Europa, Rusia incluida.
Juan Pedro Quiñonero
El concepto “balcanización pacífica” es recibido con un entusiasmo muy comedido en toda Europa, Rusia incluida.
A juzgar por la cantidad de portadas a todo color, Penélope Cruz ha desplazado a Monica Bellucci como sex symbol del cine europeo. Pero Colón tiene una muy mala prensa que roza lo esquizofrénico, en América.
Penélope Cruz y Pedro Almodóvar barren en Europa y América, presentando una Mancha manchega a la luz del Gran cine; pero inmigrantes, ETA y el puesto de España en América se perciben en tonos negro azabache.
“Europa entera a los pies de Barcelona”, afirma El Comercio en Lima, reflejando la admiración de Europa y América ante la épica aventura del Barça, con un entusiasmo que no suscita un largo rosario de incertidumbres.
Financial Times publica un informe devastador sobre los estragos, ilegalidades y corrupción, inmobiliaria y municipal. Gabinetes de abogados londinenses van a presentar, ante el Tribunal europeo de derechos humanos, denuncias contra municipios y regiones españolas, acusadas de “violar los derechos humanos y la propiedad privada”, en nombre de propietarios que se consideran expoliados por los proyectos urbanísticos de municipios y regiones, principalmente en Valencia y Alicante.
Las oleadas de inmigrantes en las costas españolas causan inquietud y son presentadas en términos dramáticos. En París, el Herald Tribune afirma que muchos de los nuevos inmigrantes “llegan de países con los que España no tiene acuerdos de repatriación”. En Londres, el Guardian insiste en la “situación de emergencia”. En Burdeos, Sud-Ouest afirma que las Canarias se han convertido en el epicentro de todo tipo de “mafias” y los “tráficos” más diversos.
Los problemas nacionales tienen muchos negros flecos internacionales. En París, La Chaine Info (LCI) emitió anoche un sombrío reportaje sobre las nuevas y siempre más inquietantes llegadas de inmigrantes sub saharianos. En escorzo, en Londres, Financial Times subraya otro problema de mucho calados, en las mismas costas próximas a las Canarias: varios miembros de la UE, comenzando por Suecia, temen que el acuerdo pesquero con Marruecos tenga influencia negativa en la crisis del Sahara.
La identidad de España y su proyección internacional suscitan ciertas reservas.
La presencia del presidente Zapatero en la cumbre UE / América latina se percibe sin influencia tangible en la evolución de las crisis que afectan directamente a España.