“Libanización” de España, Francia, Europa. Islamismo y Terror

March 21, 2006

Tomando café, Antoine Sfeir intenta explicarme cosas de este tipo:

El islamismo es una amenaza totalitaria semejante al nazismo y el stalinismo

El Islam no es soluble en la República francesa ni en el Reino de España

Los islamistas pueden llegar a ser más peligrosos que los terroristas

¿Alianza de civilizaciones?… hablemos seriamente, por favor

    Antoine Sfeir (1), usted es co autor con Salman Rushdie y Taslima Nasreen de un Manifesto internacional que considera el islamismo internacional como una amenaza totalitaria semejante al nazismo y el stalinismo. ¿Cómo llega a tal conclusión un libanés refugiado en Francia?

    A través de la reflexión, diaria, sobre varios problemas que convergen en la misma dirección. El velo, las mezquitas, el terrorismo interior… me incitaron hace tiempos a hacerme esta pregunta: ¿y si se tratase de una misma amenaza, multiforme, que pudiera culminar con la destrucción del modelo de integración republicano? Durante los últimos quince años, el repliegue “comunitarista”, “multi culturalista”, ha comenzado a minar los fundamentos de la República, a través de muchos procesos convergentes: “visibilidad” creciente del Islam, inquietudes sociales hacia su reconocimiento, ascensión y radicalización de las organizaciones islámicas, recuerdo del pasado colonial. Además de todo, eso debo añadir un dato puramente personal. Yo escogí libremente Francia, para vivir, como patria de la libertad de pensamiento y la igualdad de oportunidades. Originario del Líbano, aspiraba a ser ciudadano en una Francia republicana y laica. Desde hace meses, tengo la impresión de encontrarme en el Líbano destruido por el “comunitarismo” y el “multi culturalismo”.

    ¿Cuándo comenzó a pensar que estaba viviendo, en Francia, en Europa, la experiencia que ya había vivido en su patria, en el Líbano, de donde se vio forzado a emigrar?

    Tuve por vez primera esa sensación cuando un ministro francés del interior, Charles Pasqua, en 1994, comenzó a hablar del Consejo de franceses de culto musulmán, diciendo que, a su modo de ver, en definitiva, la comunidad musulmana necesitaba representantes propios. Sin embargo, por mi parte, no comprendí porqué, en un país laico, esta o aquella sensibilidad religiosa necesitaba representantes particulares. A mi modo de ver, tal necesidad emanaba del gobierno y no de la comunidad musulmana, que no se reconoce en absoluto en tal Consejo. Sentí por segunda vez la misma sensación de encontrarme en el Líbano el 11 de septiembre del 2001. Desde entonces, comenzó a consumarse una amalgama casi “natural”: “Todo árabe es musulmán; todo musulmán es islamista; y todo islamista es un terrorista”. Quienes se dejaban llevar por tales amalgamas ni siquiera conocen con precisión el significado de cada una de esas palabras. Desde entonces, la crisis no ha dejado de agravarse. Y el comunitarismo y el multi culturalismo se han instalado en la sociedad francesa, agravando una “libanización” que no ha dejado de crecer: no han dejado de crecer las “comunidades” religiosas, étnicas, sexuales, etc., alimentando divisiones profundas, y todas aspirando a manifestarse en la calle, acentuando las divisiones, para reclamar reconocimientos materiales e identitarios.

    Y ¿porqué es peligrosa tan manifestación de identidades, culturales, étnicas o religiosas?

    Yo vengo de un país donde un ciudadano, yo, usted, cualquiera, no tenía existencia legal, antes de ser bautizado y reconocido por los dignatarios musulmanes. Cuando quise inscribir a mi hija en un registro civil, en el Líbano, el funcionario estaba molesto, y me decía, inquieto, molesto, “le falta un papel..”. Yo preguntaba “¿qué papel?”. Y él molesto, me decía, “un papel que certifique que usted es musulmán”. Irritado, respondí: “Y a usted ¿qué le importa mi confesión religiosa? Se trata de una decisión íntima, personal”. Pero el funcionario insistió: “No puedo reconocerla sin el papel que certifique que su hija está bautizada”. Una locura. Yo vengo de un país comunitarista, multi cultural, mucho antes que nacional. Cuando yo aspiraba, como en Francia, a pertenecer a una comunidad más amplia, una comunidad nacional que trascendiese todas las convicciones individuales, para integrarlas en una comunidad superior que las englobe a todas, a través de la ciudadanía. A través de la ciudadanía y los principios cívicos, los hombres son iguales ante la Ley, puesto que somos ciudadanos y solidarios en la aceptación de los principios comunes.

    En el caso de Francia, comenzamos a descubrir que hay muchos ciudadanos franceses, de raza negra o de religión musulmana, que no se sienten franceses.

    Un drama trágico. En el caso de los musulmanes, el problema comienza en los años sesenta, cuando Francia fue a buscar mano de obra barata. En el origen, las relaciones estaban claras: el trabajador recibía su sueldo, vivía y nadie pensaba que pudiera convertirse en ciudadano francés. Sucesivos gobiernos franceses, aceptando el principio del reagrupamiento familiar, y nuevas fórmulas de acceso a la ciudadanía francesa, crearon el problema de fondo. Se crearon nuevas familias. Se produjo un gigantesco movimiento de hipocresía. Muchos emigrantes llegaron con varias mujeres. Y Francia las aceptaba: una mujer era declarada como esposa, la otra como hija, una tercera como hermana, o prima. A partir de la tercera generación ha estallado el problema, inmenso. Los hijos o nietos de los primeros inmigrantes no conocen nada de sus países de origen, pero tampoco se consideran completamente franceses. De hecho, los franceses lo recuerdan a cada instante, con muy diversas formas de segregación, todas igualmente hipócritas. Y, para complicar el problema, sus convicciones religiosas, musulmanas, se perciben como una seña de identidad distinta y peligrosa, con frecuencia. Señas de identidad que se consideran amenazantes, pero se tratan con un miedo irracional. Recuerde usted, por ejemplo, que muchos profesores recibieron la consigna de explicar el islamismo como una forma de anti americanismo, para evitar el enfrentamiento religioso.

    A su modo de ver, en ese marco, ¿cuál es peligro exacto del islamismo, en un país como Francia, o en Europa?

    El islamismo puede llegar a ser mucho más peligroso que el terrorismo. Los islamistas aspiran a crear una sociedad paralela, dentro de la comunidad nacional. La sociedad islámica lo engloba todo: la vida social, la economía, la política, aspirando a controlarlo todo a través de los valores propios a su religión. El Islam no es “soluble” en la República francesa o la Monarquía española: el Islam aspira a imponer sus propios valores. Por el contrario, los musulmanes, en tanto que individuos, son perfectamente “solubles”. La inmensa mayoría viven su fe en paz, en Francia, en España, en Europa.

    Quizá por esa misma razón, la comparación de islamismo, nazismo y stalinismo ¿no pudiera ser excesiva?

    El islamista es más peligroso que el terrorista. El terrorismo reclama un tratamiento policial, militar, judicial. El islamista se sirve de la retórica, es un populista, coquetea con la demagogia. Y, con tales elementos, construye sociedades paralelas, que minan las sociedades libres. Es tan peligroso como el fascismo, como el nazismo, como el stalinismo, porque considera ilegal todo aquello que no es musulmán. El islamista cree estar en la verdad absoluta y definitiva. Y aspira a propagar su fe por todo el planeta, para convertir el planeta a su fe única, a la ley única de sus propias convicciones religiosas.

    Desde su punto de vista, algunos islamistas más o menos moderados, que incluso imparten consejos a algunos gobiernos europeos, pueden ser tan peligrosos, o más, que algunos grupúsculos terroristas.

    ¡Por supuesto..! Los islamistas se consideran llamado a propagar el Islam como religión única, a la que deben someterse todos los seres humanos. El verdadero islamista es un proselitista nato, que aspira a someter a la humanidad a la Ley de Mahoma.

    A su modo de ver, Arabia Saudita, en el fondo, es un Estado tan peligroso como Irán.

    Debemos estudiar en detalle la retórica saudita. Los sauditas nos dicen: “Quienes nos hablan de los derechos del hombre son quienes se burlan de Mahoma”. Las caricaturas danesas eran de mal gusto. Pero recuerde que los estallidos de violencia vinieron tras el encuentro de la Meca, tras varios meses de reflexión y avances de la retórica saudita.

    Occidente quizá no perciba con claridad tal amenaza.

    El problema es muy anterior a Jomeini, que dio forma a un Islam bonapartista, revolucionario. La crisis original data de los años sesenta, cuando Washington impuso a Europa optar por Arabia Saudita, contra Nasser, que era un militar laico. Desde entonces, Occidente apoya a los sauditas, que son musulmanes estrictos, ¡aliados del mundo libre en el que ellos no creen en absoluto! A partir de entonces, se detuvo completamente la secularización de las sociedades árabes y comenzó un proceso de re islamización literalista, oscurantista, que no ha dejado de crecer y se ha convertido en un problema amenazante. De ese modo, Occidente ha dado la espalda a los movimientos reformistas, que existían y existen.

    ¿Qué puede hacer Europa ante tal desafío histórico?

    Desde la otra orilla del Mediterráneo, Europa no existe. O es una simple oficina de subsidios. Existen Alemania, Francia, Italia, España. En tanto que actor, Europa no existe en Oriente Medio. Y los EE.UU. no siempre comprenden las dimensiones culturales, religiosas, étnicas, filosóficas de los problemas de la región. Europa tiene una oportunidad histórica, gracias a su pertenencia al mismo mundo mediterráneo. La presencia europea es una exigencia capital.

    El gobierno español intenta promover un proyecto diplomático presentado como Alianza de civilizaciones, ¿qué opinión le merece?

    Por favor, hablemos seriamente. Pura mitología. Algo así como el Al Andalus para los musulmanes. En Damasco o Teherán la utilizan con sus propios fines.

    

    Antoine Sfeir (Beirut, Líbano, 1948), escritor, politólogo, periodista, fundador de la revista Cahiers de l’Orient. Acaba de publicar un ensayo sobre el Islam en Francia y Europa, titulado, “Liberté, egalité, Islam. La République FACE au commuatarisme” (Ed. Tallandier). Es uno de los firmantes del Manifiesto promovido por Salman Rusdie, denunciado el islamismo como una amenaza totalitaria comparable al nazismo y el stalinismo.

2 Responses to ““Libanización” de España, Francia, Europa. Islamismo y Terror”


  1. […] “El islamismo es una amenaza totalitaria semejante al nazismo y el stalinismo” ( .. ) “El Islam no es soluble en la República francesa ni en el Reino de España” ( .. ) “Los islamistas pueden llegar a ser más peligrosos que los terroristas” ( .. ) “¿Alianza de civilizaciones?… hablemos seriamente, por favor”. [ .. ] Biografía NO autorizada de CJC. Cartas a las golondrinas […]


  2. […] Irshad Manji asoció muy pronto la liberación sexual (ella es lesbiana) a la denuncia del despotismo totalitario; y fue una de las promotoras del Manifiesto contra el totalitarismo islamista, comparado con el nazismo y el stalinismo, que Antoine Sfeir me comentaba por extenso, indisociable, quizá, de una cierta “Libanización” de Europa. […]


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