Francia, a la deriva. Comienza el largo y trágico ocaso de Chirac

April 11, 2006

Tras dos meses y medio de crisis nacional, Jacques Chirac, presidente, y Dominique de Villepin, primer ministro, unidos en el más funesto infortunio, anunciaron ayer la “sustitución” del Contrato primer empleo (CPE) por un contrato todavía redactar y negociar, pero del que ya se sabe que estará financiado con 450 millones de euros de ayudas, en treinta meses.

 

A las nueve y media de la mañana, un portavoz oficial del jefe del Estado anunciaba que “tras una proposición del primer ministro, y tras haber escuchado a los presidentes de los grupos parlamentarios de la mayoría, el presidente de la República ha decidido reemplazar el artículo 8 de la Ley de igualdad de oportunidades por un dispositivo a favor de la inserción profesional de los jóvenes con problemas”.

 

Una hora más tarde, Villepin, pronunciaba en un tono funerario una breve alocución afirmando “haber comprendido y deseado actuar con rapidez, para encontrar una salida a la crisis”.

 

El grupo parlamentario de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), liderada por Nicolas Sarkozy, ministro del interior, redactará un nuevo artículo 8, que intentará contentar a sindicalistas y estudiantes. Una vez aceptado, el proyecto será sometido a voto parlamentario. Hoy, solo está claro que el nuevo “dispositivo de inserción” estará parcial o totalmente financiado por el Estado: a través de ayudas directas a las empresas. Hasta fin de año, está previsto conceder ayudas por un montante de 150 millones de euros. Entre el 2007 y el 2008, las ayudas pudieran ser más del doble.

 

Entre los sindicatos, la CGT desearía relanzar la contestación. Por el contrario, la CFDT y FO parecen dispuestas a alguna forma de negociación. Entre las asociaciones estudiantiles, la Unión nacional de los estudiantes de Francia (UNEF) es partidaria de “mantener la presión”, hasta la redacción final del nuevo contrato. Hoy mismo están convocadas algunas manifestaciones, en París y algunas capitales de provincias.

 

La impresión generalizada es que la batalla del CPE ha concluido casi definitivamente, con una victoria implacable de las fuerzas anti CPE y una humillación patética de sus promotores (Chirac y Villepin) y de una opinión pública centrista, moderada o conservadora, que contempla con una consternación creciente la “volatilidad” de la invisible determinación del jefe del Estado, que vuelve a sufrir una humillante derrota de fin de “reinado”.

 ANTECEDENTES DE LA CRISIS ACTUAL

A los dos años cortos de su primera elección presidencial, el mes de mayo de 1995, los sindicatos humillaron de trágica manera a Jacques Chirac, obligándolo a retirar una histórica y difunda reforma del sistema nacional de pensiones. Tras aquel fracaso, Chirac, aconsejado por Villepin, ya entonces, decidió disolver la Asamblea Nacional y convocar elecciones anticipadas. Elecciones que dieron la victoria a la izquierda socialista, obligando a Chirac a cohabitar durante cinco largos años con un primer ministro socialista, Lionel Jospin.

 

El 2002, Jean-Marie Le Pen eliminó a Jospin en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, favoreciendo automáticamente la reelección de Chirac, apoyado masivamente por los electores de izquierda.

 

Apenas dos años después, la primavera del 2004, los amigos políticos de Chirac perdieron unas elecciones regionales que dieron el poder al PS en el 99 % de las regiones de Francia. Un año más tarde, el 29 de mayo pasado, los electores franceses rechazaron el proyecto de Tratado institucional europeo, dando a Chirac otro trágico varapalo. El mes de noviembre último, la crisis de los suburbios dejó al descubierto las llamaradas incendiarias de insondables conflictos de inmenso calado. La crisis del CPE consuma una nueva e inquietante derrota personal para el presidente.

 

El presidente con mayores poderes constitucionales, entre todos los regímenes democráticos, se encuentra hoy en una situación de fragilidad absoluta. Humillado en la calle, sin crédito en Europa, acosado por su ministro del interior, abandonado por los diputados que en otro tiempo le debían fidelidad, asociado a un “hijo político”, Dominique de Villepin, a quien su esposa, en privado, califica irónicamente de “Nerón”.

3 Responses to “Francia, a la deriva. Comienza el largo y trágico ocaso de Chirac”

  1. maty Says:

    ¿Camino hacia la VI República?

    Al final acertaré, a no muchos años tardar. El sistema político francés, corrompido hasta la médula, está cada vez más alejado de la realidad social.

    Y es de esperar, que una vez que Chirac deje su cargo se le intente juzgar y condenar. Como dudo mucho que acabe en la cárcel, será un motivo adicional más que contribuirá al derrumbe de la V República.

    Los ciudadanos franceses ya no confían en sus políticos, ni de izquierda ni de derecha. Mientras tanto, más de 25 años sin reformas económicas y sociales.

    Italia, otra vez en parálisis.

    Y mientras tanto, se otea la crisis económica venidera, factor que actuará de catalizador de tantos descontentos.

    Si la derecha no ha hecho las reformas que debía, dudo que las izquierdas las hagan, máxime cuando no contarán con mayoría absoluta.

    Es muy significativo, el incremento de agresiones a los periodistas. La juventud cada vez le tiene más tirria al periodismo “profesional”, y buscará otras fuentes de información, menos contaminadas por su trayectoria pasada.

    Y ya veremos qué va a ser de Italia.

    Meses atrás, comenté en tu bitácora una gráfica sobre competitividad/productividad. Alemania había reducido sus costes laborales y aumentado la competitividad estos años. Francia se había mantenido estable (estable en lo malo), mientras que Italia y España seguían idénticas sendas. España lo tapa con el fuerte crecimiento económico, apoyado en la construcción, que pronto parará. Pero Italia “ná de ná”, así que habrá que estar atentos a ese país.

    La globalización está pasando factura a todos los países europeos que siguen mirándose en el ombligo.

    Se avecinan años interesantes para la información.

  2. jpquino Says:

    Hola, Maty..

    Supongo que llevas razón en lo esencial.
    Mis hijos te agradecerán lo de “años interesantes”: de eso dependen los bocatas que ellos y yo comemos.

    A corto, caben algunas esperanzas, aquí o allá. A largo.. lo de Europa quizá camine hacia un melancólico ocaso… ojalá me equivoque, por mis hijos, claro.

    Mañana me largo hacia Aix-en-Provence.

    Te / os deseo lo mejor..

    Q.-


  3. […] (1) Francia, a la deriva. Comienza el largo y trágico ocaso de Chirac.  […]


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