Escándalo Clearstream: “Nerón” persigue a Villepin

May 13, 2006

Dominique de Villepin, primer ministro, “disimuló” a la Dirección de Vigilancia del Territorio (DVT, espionaje nacional) la investigación “paralela” que ya había realizado el general Philippe Rondot sobre las cuentas falsas del escándalo Clearstream, que continúan ahondándose, ramificándose, en la cúspide del Estado, al borde de una crisis de gobierno que todos los analistas consideran “inevitable”.

Los portavoces oficiales de Villepin afirman que las investigaciones del general Rondot y la DVT eran distintas, cuando todas las filtraciones afirman lo contrario, acusando al primer ministro de “instigar” a Rondot y los militares del contraespionaje nacional a “investigar” unas cuentas filtradas como comprometedoras por el más íntimo de sus confidentes, Jean-Louis Gergorin, vicepresidente dimitido del consorcio armamentista EADS, acusado públicamente de ser el “cuervo” que intentó comprometer a Nicolas Sarkozy, ministro del interior, con documentos falsos.

 

Los jueces de instrucción registraron ayer el despacho y el domicilio personal de otro inquietante personaje, Imad Lahoud, un informático de altísimos y turbios vuelos: íntimo de Gergorin, él pudo ser quien falsificó las listas bancarias, con las que se intentó comprometer a Sarkozy. Personaje implicado en los más oscuros negocios financieros e informáticos, Lahoud fue detenido, hace meses, como presunto culpable de negros tráficos crapulosos… y liberado rápidamente, por orden telefónica de Dominique de Villepin.

 

Mientras el calendario judicial del escándalo corre el riesgo de aplazarse indefinidamente en el tiempo, que pudiera contarse en semanas y meses, el calendario político sufrirá una aceleración este fin de semana.

 

El Partido Socialista desea presentar una moción de censura contra el gobierno de Chirac / Villepin. El gobierno tiene mayoría parlamentaria en la Asamblea Nacional, y puede rechazar fácilmente la censura. Pero ese “rechazo” plantea inflamables problemas políticos.

 

Si fuese necesario votar contra la censura, Nicolas Sarkozy y sus parlamentarios se verían obligados a dar su apoyo político de fondo a Villepin, su enemigo mortal, a primera sangre política. Sarkozy tiene tres alternativas: o abandonar el barco gubernamental, antes del martes; o precipitar una crisis de gobierno; o aceptar la “sumisión” al dúo Chirac / Villepin.

 

Para el presidente Chirac, las alternativas son mucho más crueles. El presidente está corriendo el riesgo insondable de terminar su “reino” hundido con el más grave de los escándalos de la V República, arrastrado hacia ese abismo por su confianza ciega en un primer ministro, Villepin, a quien su propia esposa, Bernadette, “bautizó” con el mote poco cariñoso de “Nerón”.

 

Sean cuales sean las decisiones, maniobras e intrigas palaciegas que protagonicen el trío Chirac, Villepin, Sarkozy, la instrucción judicial del escándalo Clearstream seguirá su incendiario curso. Nadie duda que la crisis política y judicial ahonda la crisis moral de fondo, donde la extrema derecha espera cosechar los frutos maduros del nihilismo y la desesperación social.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: